Estabas acá, al otro lado de la calle
vestido de traje gris y de cadena en el cuello
Nunca silvastes a los pajarillos
que comieron de mi pan
y beberieron la lluvia de mayo
Hoy cruzas a mi vereda
de barro seco y musgos viejos
Estoy sentada en la misma banca
los pájaros no tienen hambre
y tú paragua tiene un agujero
por donde el agua se escurre
hasta mis pies.
(de: En mi último cuerpo, 2008 Ana Montrosis)


...la calle es oscura, las vidas oxidadas miran a través de cerrojos fríos, mis pasos me llevan a la misma banca, donde ya no hay pájaros y el agua se va calle abajo, con mis pies...
Excelente Ana, la fuerza de los versos atrapa los sentimientos y los lleva en vilo hasta un final magnífico y de un melancólico delicioso.
Hermoso, como siempre...
Un abrazo
Marcial